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Integración de sistemas

Conectamos por API el CRM, el ERP, la contabilidad y las plataformas que ya usas. No te obligamos a cambiar de sistema: hacemos que los que tienes se entiendan.

Una persona señala en un monitor un grafo de nodos conectados mientras otra teclea en un portátil, junto a una ventana con reja

Hay un dato en tu empresa que alguien teclea dos veces. Entra un pedido en la tienda y alguien lo copia al programa de gestión. Se cierra una venta en el CRM y alguien la vuelve a escribir en la contabilidad. No falta un programa: hay dos que no se hablan y una persona haciendo de pegamento entre ellos. Conectarlos es el trabajo menos vistoso que hacemos y el que más tiempo libera.

Lo menos vistoso es lo que más tiempo libera

Un asistente de WhatsApp luce en una reunión. Un puente entre dos programas no se ve: sigues abriendo las mismas pantallas, solo que el dato ya está puesto. Por eso se pide poco, y por eso conviene mirarlo antes que otras cosas: quita un trabajo que se repite todos los días y que no le gusta a nadie. Nadie presume de haber dejado de copiar referencias de un sitio a otro, pero ahí están las horas que se recuperan de verdad. Y cuanto más pequeño es el negocio, más caro sale: según el INE, más de la mitad de las empresas españolas no tiene ningún asalariado. Ahí el pegamento entre programas eres tú.

Fuente: INE, Directorio Central de Empresas (DIRCE), datos a 1 de enero de 2025

El encargo correcto no siempre es un programa nuevo

Llega gente pidiendo una aplicación nueva y, cuando miramos el proceso, las dos herramientas que hacen falta ya están contratadas y funcionando: lo que falta es que se pasen el dato. Construir un programa ahí es caro y añade un sitio más que mantener. El encargo correcto es más pequeño: una integración por API que lea de un lado y escriba en el otro, con una regla clara de quién manda cuando los dos dicen cosas distintas. Es menos dinero para nosotros y lo decimos igual. Y hay algo que empuja en esa dirección: la factura electrónica entre empresas y profesionales ya tiene reglamento publicado en el BOE, y ese dato tendrá que viajar en formato estructurado, no en un PDF que alguien vuelve a teclear.

Fuente: Real Decreto 238/2026, factura electrónica entre empresas y profesionales (BOE)

Se empieza conectando dos sistemas, no siete

Conectarlo todo a la vez es el plan que más papeletas tiene de quedarse a medias. Cada sistema tiene sus manías: uno lo devuelve todo por páginas, otro llama cliente a lo que el de al lado llama cuenta, otro limita cuántas veces puedes preguntarle por hora. Multiplica eso por siete y ya no hay proyecto. Nosotros empezamos por el par que más duele, el que provoca más tecleo repetido o más errores. Se conecta, se deja funcionando unas semanas y se mira qué hace con los casos raros, que siempre aparecen. Con eso aprendido, el segundo puente cuesta menos que el primero. Y a veces, después del primero, el resto ya no hace falta.

¿Qué pasa el día que el otro cambia su API?

Una integración depende de algo que no controlas: el programa del otro. Los fabricantes cambian su API y retiran versiones antiguas; unos avisan con tiempo y otros menos. Cuando pasa, tu puente deja de funcionar, y lo grave es que puede dejar de funcionar en silencio: nadie se entera hasta que falta un pedido. Pregúntaselo a quien te haga el presupuesto, y pregúntanoslo a nosotros, antes de firmar: quién arregla el puente si el tercero cambia, cómo te vas a enterar y si eso va dentro del mantenimiento o se factura aparte. Nosotros lo montamos con vigilancia, de modo que si una conexión falla o deja de responder, salta el aviso.

¿Y si tu programa no deja entrar ni salir datos?

Pasa, sobre todo con programas sectoriales de hace años. Hay grados. Si el fabricante tiene API pero solo la da en su plan alto, es una cuenta que hay que echar antes de empezar. Si no hay API pero deja exportar de forma ordenada y periódica, se puede montar el puente sobre esos ficheros: menos elegante, y funciona. Si tienes acceso a su base de datos, a veces se lee de ahí, en solo lectura y con cuidado. Y si no hay ninguna de las tres, lo honesto es decirte que por ese lado no se puede, y entonces la conversación es otra: cambiar esa pieza o rodearla. Esto lo miramos antes de presupuestar, no a mitad.

Qué no es una integración, y cuándo no compensa

Conviene no mezclar tres cosas que se parecen. Integrar es mover datos entre programas que ya los tienen ordenados. Sacar los datos de un albarán en PDF o de una factura escaneada es automatización documental. Y abrirle esas herramientas a un modelo de IA para que consulte o ejecute es un servidor MCP. Muchos proyectos acaban llevando las tres, pero se construyen por separado. ¿Cuándo no compensa? Cuando ese dato se teclea dos veces al mes: cuesta más el puente que el tecleo. Cuando el proceso está roto, porque conectarlo solo reparte el desorden más rápido. Cuéntanos tu caso y te decimos si podemos hacerlo, cómo lo enfocaríamos y qué costaría. Si no es para nosotros, también te lo decimos.

Preguntas frecuentes

¿Esto no lo hace ya Zapier o Make?
Para casos sencillos, sí, y si el tuyo es uno de esos te lo diremos: no vamos a cobrarte un desarrollo por algo que resuelve un conector de catálogo. Se quedan cortos cuando hay que transformar el dato, cuando el volumen crece o cuando un sistema no está en su lista.
¿Tengo que cambiar de programa?
No, la idea es la contraria: que los que ya usas se entiendan. Cambiar de sistema es un proyecto en sí mismo, con migración de datos y con el equipo aprendiendo de nuevo. Solo lo planteamos si el programa está tan cerrado que no hay forma de leer ni escribir en él.
¿Qué pasa si un sistema se cae a mitad?
Se diseña contando con que va a pasar, porque pasa. Lo que no se puede entregar queda en cola y se reintenta, y el reintento no duplica: el fallo clásico de las integraciones caseras es el mismo pedido entrando tres veces. Si algo se atasca, avisa a una persona.
¿Quién mantiene la integración después?
Es la pregunta que más se olvida, y hay que dejarla por escrito antes de empezar. Una integración no se instala y se olvida: depende de dos sistemas que evolucionan por su cuenta. Puede mantenerla tu informático, con el código y la documentación en la mano, o podemos hacerlo nosotros.

Guías y artículos sobre esto

Lo que hemos escrito sobre este servicio: casos por sector, normativa y cómo decidir. Todas las guías están en la sección de guías.

Cómo trabajamos

  1. 01

    Entender

    Nos sentamos contigo a ver cómo trabajas de verdad. Salimos sabiendo qué tiene sentido construir y, sobre todo, qué no.

  2. 02

    Construir

    Lo montamos sobre las herramientas que ya usas y te lo enseñamos funcionando, no en un powerpoint.

  3. 03

    Acompañar

    Medimos, ajustamos y estamos localizables. El software no se instala y se olvida.

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