Verifactu: en 2027 obliga a autónomos y sociedades
Por Xora Intelligence · 16 de agosto de 2026

Si facturas, esto te toca. Y probablemente ya te ha llamado alguien para venderte un programa nuevo con prisa y con una fecha que no era la correcta.
Vamos con lo que dice la norma, con el enlace al lado para que lo compruebes tú.
Las dos fechas
El plazo lo fija el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre, que amplió los anteriores. Hay dos, y depende de por dónde tributes:
- Si tienes una sociedad (contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades): antes del 1 de enero de 2027.
- Si eres autónomo o cualquier otro obligado tributario: antes del 1 de julio de 2027.
Ojo con esto, porque es donde más se confunde la gente: son fechas límite, no fechas de inicio. Hasta que llegue la tuya puedes seguir facturando como hasta ahora. No hay ninguna prisa de esta semana, por mucho que te lo hayan pintado así.
Y si te han dicho que la fecha era julio de 2025, o enero de 2026, no te mentían del todo: eran las fechas antiguas. Este plazo se ha ampliado ya dos veces, primero por el Real Decreto 254/2025 y después por el Real Decreto-ley que acabamos de citar. Por eso hay tanta información desactualizada dando vueltas.
Qué es lo que cambia de verdad
Lo que la norma regula no es tu factura: es el programa con el que la haces.
A partir de tu fecha, el sistema informático de facturación tiene que garantizar que un registro, una vez emitido, no se pueda alterar ni borrar sin dejar rastro. En la práctica eso significa que cada factura genera un registro encadenado con la anterior, firmado, y con un código QR.
Y ahí aparece la decisión que sí es tuya: puedes hacerlo en modalidad Verifactu, enviando esos registros a la Agencia Tributaria conforme los emites, o en la modalidad de sistemas no verificables, que no envía nada pero exige conservar los registros con más requisitos encima. La primera da menos trabajo después. La segunda da más control aparente y más obligaciones reales.
Cómo saber si el programa que usas ya vale
No hace falta que entiendas la norma para responder a esto. Pregunta a quien te lo vendió, por escrito, tres cosas:
- ¿Este programa va a cumplir el reglamento de sistemas informáticos de facturación? Si la respuesta no es un sí claro, ya sabes por dónde van los tiros.
- ¿En qué versión y en qué fecha? Que te den una fecha concreta, no un “estamos en ello”.
- ¿Va a ser en modalidad Verifactu o en la otra? Porque el trabajo que te toca a ti después no es el mismo.
Con esas tres respuestas por escrito sabes si tienes que hacer algo o no. La mayoría de los programas de facturación conocidos van a adaptarse solos con una actualización, y tú no vas a tener que mover un dedo.
Cuándo esto sí es un problema
Hay dos situaciones donde no basta con esperar la actualización.
Si facturas con Excel, con Word o con una plantilla propia. Eso no es un sistema informático de facturación adaptable: es un documento. Ahí sí hay que cambiar de herramienta antes de tu fecha.
Si tienes un programa hecho a medida —de esos que encargó alguien hace años y que hace exactamente lo que tu negocio necesita—. Ese no se actualiza solo. Alguien tiene que meterle el encadenado de registros, la firma y el QR, y si es la modalidad Verifactu, el envío a la Agencia Tributaria.
Esa segunda es la que nos suelen traer: una empresa con un programa que funciona bien, que nadie quiere tirar, y que hay que poner al día antes de la fecha. Es un trabajo acotado y con final: no es cambiar de sistema, es adaptar el que ya tienes. Y si además importas género, como el comercio de La Línea desde que abrió la frontera, el orden de las facturas que recibes pesa tanto como el de las que emites: lo contamos en frontera abierta en La Línea: facturas y papeleo.
Lo que nosotros hacemos con esto
Dos cosas, y ninguna es venderte un programa de facturación.
La primera es adaptar el software que ya tienes si es a medida. Se mira qué hace hoy, qué le falta según el reglamento, y se le añade.
La segunda es lo que de verdad nos piden más: que las facturas dejen de teclearse. Verifactu regula cómo se emiten las tuyas, pero no dice nada de las que recibes. Y ahí sigue habiendo alguien metiendo a mano proveedor, base, IVA y total de cada factura que entra. Eso se automatiza, y no depende de ninguna fecha límite.
Si quieres saber si lo tuyo entra en el primer caso o en el segundo, cuéntanoslo y te decimos qué toca. También en automatización de facturas está explicado en detalle qué se puede quitar de en medio.
Preguntas frecuentes
¿Verifactu me obliga a enviar mis facturas a Hacienda?
Solo si eliges la modalidad Verifactu. La norma contempla dos caminos: enviar los registros de facturación a la Agencia Tributaria según se emiten, o no enviarlos y cumplir requisitos adicionales de conservación e integridad. Enviar suele salir más barato en trabajo posterior.
¿Esto es lo mismo que la factura electrónica obligatoria entre empresas?
No, y se confunden constantemente. Son dos cosas distintas con calendarios distintos. Verifactu regula el programa con el que emites tus facturas. La factura electrónica B2B regula el formato en que se intercambian entre empresas. Este artículo va del primero.
Soy autónomo y facturo cuatro veces al año. ¿También me aplica?
Sí, la obligación no depende del volumen. Tu fecha es el 1 de julio de 2027. Ahora bien, si facturas cuatro veces al año con un programa conocido, lo más probable es que no tengas que hacer absolutamente nada más que aceptar una actualización.
¿Me pueden multar si no lo tengo?
La norma prevé sanciones tanto para quien usa sistemas que no cumplen como para quien los fabrica y comercializa. Pero antes de tu fecha límite no hay incumplimiento posible: hasta entonces puedes seguir facturando como hasta ahora.
Tengo un programa a medida de hace años. ¿Lo tiro?
Casi nunca hace falta. Si el programa hace bien lo que tu negocio necesita, sale más a cuenta adaptarlo que sustituirlo por uno de catálogo que hace el 70 % de lo que hacías y encima hay que aprenderlo de cero.
El servicio del que trata este artículo
Automatización documental
Facturas, albaranes y contratos que se leen y clasifican solos.


